La diabetes en el embarazo

El embarazo, esa época que casi todo el mundo te cuenta como maravillosa y no niego que haya gente que no se entere de su embarazo, pero por la cantidad de comentarios que recibo en instagram cuando me «quejo» de alguno de los problemas que estoy sufriendo yo durante el mío, me atrevería a decir que la mayoría de mujeres no lo recordamos como el mejor periodo de nuestra vida.

Dolores de estómago, de espalda, náuseas, vómitos… y a todo esto se le añade la posibilidad de sufrir diabetes. Aunque no es diabetes «al uso» (ni diabetes tipo 1 ni diabetes tipo 2). A este tipo de diabetes se le denomina «diabetes gestacional«.

Qué es la diabetes gestacional

La diabetes es una enfermedad del cuerpo por la cual no se procesa la glucosa que ingerimos a través de los alimentos. Para que nuestro cuerpo procese la glucosa (almacenándola y convirtiéndola -hablando muy básico- en energía) necesitamos la ayuda de la insulina, una hormona que produce el páncreas.

En la diabetes tipo 1 el páncreas deja de producir insulina y en la de tipo 2 o bien no hay suficiente insulina o el cuerpo no la procesa correctamente.

En cualquiera de los casos la consecuencia es que la glucosa se queda en la sangre y se sufren subidas de azúcar (con mareos, desmayos etc) y a largo plazo enfermedades coronarias, fallos renales, daño nervioso y muchas más complicaciones.

Si estás embarazada no sufrirás diabetes ni de tipo 1 ni de tipo 2. Tu diabetes, al ser la mayoría de veces temporal, se denominará «diabetes gestacional».

Esta diabetes se denomina así porque en la mayoría de ocasiones desaparecerá una vez des a luz a tu bebé.

Síntomas de la diabetes en el embarazo

La diabetes gestacional suele aparecer durante el segundo o incluso tercer trimestre de embarazo. Algunos de los síntomas de la diabetes gestacional son mareos, nauseas, fatiga, visión borrosa y pérdida de peso.

El problema es que durante el embarazo todos estos síntomas son «normales» así que no es indicativo de ninguna enfermedad. Además puede que ni siquiera experimentes ninguno de estos síntomas y sí padezcas diabetes gestacional.

Para saber si la tienes o no, en la semana 26 de tu embarazo te harán una prueba llamada «Test de O’Sullivan» o prueba de la glucosa.

diabetes en el embarazo curva larga glucosa

Prueba de la glucosa –  Test de O’Sullivan

Dicha prueba consiste en acudir en ayunas a tu centro de salud donde procederán a extraerte sangre (y así aprovechan para realizar los análisis de control del segundo trimestre) y a medir tu nivel de glucosa basal (es decir, el nivel de glucosa en ayunas).

Tras esto tendrás que beberte un líquido muy dulce (tranquila, no sabe mal a no ser que no seas golosa… yo podría haberme tomado un par de botellitas más de lo rico que estaba) y esperar sentada durante una hora a ver cómo procesa tu cuerpo el azúcar.

Cuando pase esa hora volverán a extraerte sangre para controlar de nuevo tu nivel de glucosa y podrás irte a casa a esperar los resultados de la prueba (suelen tardar una semana).

Curva larga de glucosa

Si cuando te den los resultados tu nivel de glucosa pasada esa hora ha sido superior a 140 mg/dl te mandarán realizar otra prueba, llamada comúnmente «curva larga de glucosa«.

El procedimiento es similar a la anterior solo que en esta se supone que la cantidad o concentración de la glucosa que bebes es superior. Los análisis te los realizan antes de beberte el líquido, a la hora, a las dos horas y a las tres horas.

diabetes gestacional

Sí, durante esas tres horas tendrás que estar sentada esperando a la siguiente extracción de sangre.

Si buscas por internet encontrarás experiencias de todo tipo. Náuseas, vómitos, mareos… Dos cosas a decir al respecto:

La primera es que ninguno de esos síntomas son indicativo de que padezcas o no diabetes. Hay gente que se ha mareado y no tenía diabetes gestacional y otras que han estado las tres horas sin notar nada y sí les ha dado positivo.

La segunda es que no tienes por qué sufrir ninguno de esos síntomas. Yo me mareé un poco durante la primera hora, pero nada alarmante ni grave.

Cuando te den los resultados, en caso de que haya valores superiores a 95, 180, 155 y 140 mg/dl (a las 0, 1, 2 y 3 horas, respectivamente) te diagnosticarán diabetes gestacional.

Consecuencias de la diabetes en el embarazo

Ten en cuenta que todo lo que ocurra en tu sangre le pasará también a tu bebé. Y tu bebé es mucho más pequeño que tú, así que un aumento de azúcar en tu sangre se verá reflejado en el feto (realmente no es bebé hasta que no nace).

Uno de los problemas de la diabetes gestacional es que el feto aumente de peso más de lo que debería. Esto además de no ser bueno para él (lógicamente) también lo es para ti en el momento del parto. Las cesáreas son más frecuentes si no se controla el azúcar durante el embarazo.

Las mujeres con diabetes tienen por norma general la presión arterial más alta, lo cual puede derivar en enfermedades como la preeclampsia.

También se pueden producir picos de glucosa, tanto hipoglucemia como hiperglucemia, con los riesgos que esto conlleva.

Además las posibilidades de que el bebé desarrolle diabetes durante su vida serán mucho mayores, igual que la de que la madre también desarrolle diabetes de tipo 2.

Ah, más buenas noticias: si has padecido diabetes gestacional en un embarazo, en los siguientes también la tendrás.

Qué hacer si tienes diabetes gestacional

Tranquila, si es así tu médico te indicará qué dieta debes seguir y las pautas para que todo vaya perfecto. Tendrás que controlarte el nivel de azúcar en sangre y en casos muy aislados pincharte insulina, aunque no es lo normal.

diabetes gestacional

Si no tienes diabetes gestacional pero aun así tus valores de azúcar en sangre no son tan correctos como deberían, te harán una serie de recomendaciones (es lo que me ha ocurrido a mí).

Cinco comidas al día, intentando que las tres principales no sean muy copiosas. Reducir al mínimo la ingesta de azúcar, grasas e hidratos de carbono y aumentar la de proteínas. Un ejemplo que me dieron fue desayunar una tortilla con pavo (que no estoy haciendo). Comer avena, frutos secos… Hay que tener cuidado también con la fruta: naranjas, manzanas y peras serán tus aliadas, pero no más de dos piezas al día.

Fundamental también realizar ejercicio físico para que tu cuerpo metabolice mucho mejor el azúcar.

¿Puedo pedir la baja laboral por diabetes en el embarazo?

Puedes pero no puedes. Me explico. Como ya sabrás, hay tres formas de solicitar una baja durante tu embarazo. La primera es una baja por riesgo laboral. Pongamos de ejemplo una mujer que trabaja con productos químicos. La empresa debe intentar recolocarla en un puesto que no suponga ningún riesgo de salud tanto para la madre como para el feto y si no puede, le tendrá que dar la baja.

La segunda manera es una baja por un embarazo de riesgo. Esto es algo que determina el médico si por ejemplo hay sangrados y riesgo de perder al feto. Ojalá no os toque, porque además de la gravedad de la situación no os quedará otra más que realizar reposo (en cama) durante los nueve meses). Y no. La diabetes gestacional no implica tener un embarazo de riesgo.

La tercera es una baja por enfermedad. Aquí sí podemos alegar la diabetes gestacional o alguna otra dolecia como la ciática. Es algo que debes hablar con tu médico de cabecera ya que se tramita de igual manera que una baja por gripe (por ejemplo).

Así que sí, la diabetes gestacional permite pedir la baja laboral pero sólo como enfermedad.

 

Espero que este artículo os haya ayudado a resolver las dudas sobre la diabetes gestacional y el azúcar durante el embarazo.

¿Habéis tenido diabetes gestacional? ¡Contadnos vuestra experiencia!

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