Maternidad y lactancia – Experiencias reales

¡Hola!

Como ya sabéis los que seguís el blog, mi maternidad (y mi lactancia) no está siendo un camino de rosas. No os equivoquéis… yo sabía que no podía ser fácil, pero no imaginaba que ser madre fuera tan duro.

Os dejé los relatos de mi primer mes como madre y también de mi experiencia embarazada. En ellos os contaba que he recibido mucho apoyo de varias personas, la mayoría por internet. En esta época 2.0 que vivimos no resulta tan raro decir que he encontrado consuelo en gente que no conocía de nada pero que sin ellas (la mayoría son mujeres) no sé yo cómo habría podido llegar hasta donde estoy.

Es por eso que he decidido abrir esta serie de posts en las que varias madres cuentan sus experiencias acerca de cuatro temas «top» cuando tienes un bebé: alimentación, hábitos de sueño,»pañales» (tema del que voy a intentar hablar de la manera más fina posible XD) y para hacer un poco más llevadero estos meses, «primer viaje con mi bebé».

maternidad y lactancia

Quiénes son nuestras madres

Lo primero es presentar a las madres que han decidido compartir sus experiencias con todos vosotros. ¡Un aplauso por ellas!

Ainara, de «Crawling in flipflops«

Madre primeriza con un precioso niño de 16 meses y con lo que ha vivido posiblemente sea el único. Vive en el Reino Unido, donde los padres solo tienen 2 semanas de baja y las madres un año, pero lo repartieron para estar seis meses cada uno con el pequeño (una acertada decisión). No ha tenido ayuda para cuidar al bebé hasta que cumplió 12 meses, cuando empezó a ir a una escuela infantil.

Almudena, de «3 mujeres en ruta«

Max tiene 7 meses ya, también ha sido su primer hijo. Los primeros 15 días se los pasó en el hospital con su marido. Después regresó a casa y ha estado sola hasta que cumplió 2 meses y medio, cuando el papá pudo pedirse las 5 semanas de baja correspondiente. Los abuelos la ayudan 1-2h al día paseando al nieto… ¡toda una suerte!

Andrea, del blog «Viajando con Chupetes«

Su segundo hijo tiene ahora 9 meses. Su marido se cogió solo los 5 días de hospitalización para guardar las 5 de paternidad para Navidades, más complicado al estar la mayor de vacaciones. Ahora en verano ha sido el padre también el que ha cogido las 5 semanas de lactancia ya que podían disfrutarlas cualquiera de los dos y los papis también tienen derecho a ver crecer a sus hijos. Se apañan solos, cogiendo turnos contrarios para poder cuidar de sus hijos.

Analia, de «Periplo nomade«

Su niña Ekaterina tiene actualmente 10 meses y es su primera hija. Cuando se enteraron de que estaban embarazados estaban en medio del viaje haciendo el Transmongoliano, así que tuvieron varios controles en el camino (China, Mongolia y Rusia). Durante el embarazo no trabajó y su marido trabaja de manera independiente con lo cual esto les ha facilitado muchísimo el ser padres, sobretodo en los primeros meses. Cuentan con el apoyo de todos los abuelos y de su grupo de amigas, también había bebes con pocos meses de diferencia con Ekaterina y fue una gran tribu que me hizo sentir mas contenida ya que me contaban sus experiencias.

En este punto Analia añade algo: «a veces el tener a la familia muy cerca tambien tiene sus desventajas en algunos puntos. Muchos veces el exceso de confianza hace que tengamos que escuchar ciertos comentarios que no nos aportan a las primerizas, como por ejemplo «que debemos» hacer las cosas de tal o cual forma, las creencias familiares, las practicas sociales, etc. El hecho de no trabajar en esta etapa tambien ha resultado en comentarios referentes a que soy afortunada de poder hacerlo, y creo que lo soy, pero seguido a esos comentarios tambien el no derecho a quejarme de cansancio. En este sentido, los primeros dos meses fueron un poco difíciles, sobre todo porque la sensibilidad esta a flor de piel pero por suerte pude ponerlo en palabras (aunque en medio de llantos) y fue cuando dejé de pensar en la maternidad perfecta para comenzar a vivir mi maternidad. Y en esto el apoyo de mi pareja en cada decisión fue imprescindible.»

Leonor, del blog «Viajando con meraki«

Su bebé tiene ya 4 meses y es el primero. Su pareja estuvo las 8 semanas de baja + 3 semanas de lactancia. 11 semanas en total . De gran ayuda, pues el posparto fue malísimo (el parto también). Aun así tiene amigas que han echado de más a su marido. Durante los dos primeros meses tuvo a su madre cerca pero necesitaba más su intimidad que a su madre… y también estaba su pareja. Después su marido empezó a trabajar y regresaron a Madrid, así que está sola.

Rocío, del blog «Buscando destino«

Su primer hijo tiene 10 meses. «Mi pareja tuvo 6 semanas de baja, pero como vivimos fuera de donde está nuestra familia, solo se cogió los días de hospitalización (fue cesárea) y luego a trabajar. El primer mes se quedó mi madre conmigo y para la quinta semana vino la madre de él. A partir de entonces él se fue cogiendo días sueltos que le quedaban de vacaciones y unió con vacaciones de navidad. Luego enero le tocó trabajar fuera y a final de mes se cogió sus 5 semanas. Yo desde navidad me había ido a la ciudad donde está nuestra familia (Sevilla- vivimos en Barcelona), así que pasamos una baja muy muy buena. Ya el bebé con 4 meses y los 3 juntos con los abuelos, los titos…  En Barcelona no tengo nadie que me ayude pero la guarde se está convirtiendo en su segunda casa.

Gemma, del blog «Where jouneys begin«

Júlia es también su primera hija. Actualmente tiene seis meses. Su pareja hizo una semana de baja y 4 trabajando a media jornada. Tienen la suerte de contar con los abuelos para ayudarles llegado el caso.

Experiencias de Lactancia

El inicio de la lactancia

Nuestra primera experiencia comienza con un inicio duro, nos cuenta Ainara: «di a luz un miércoles y para el viernes tenía ya la leche pero… mi enano no sabia succionar bien. Mientras una médica me ayudaba con la jeringuilla, otra me ponía al enano en el pecho y le daba bandazos en la cabeza para que lo agarrase; de esta manera es imposible aprender. Incluso me amenazaron con no dejarme ir a casa si no aprendía a dar el pecho…Entre lágrimas pensé que si me retenían en el hospital por ese motivo, rechazaría la lactancia materna y me pasaría a fórmula. Por suerte me dieron el alta. Una matrona vino a casa al día siguiente y me dijo que lo estaba haciendo perfecto: el bebe se agarraba bien y solo era cuestión de tiempo. Y me olvidé de ello. Solo recurrí a un asesor con 4 meses tras la crisis, acostumbrada a tomas de 30 mins, que se agarrase para 5 mins pensaba que lo estaba haciendo mal»

Almudena sin embargo alimenta a su hijo con lactancia artificial. Sobre su inicio cuenta que «fue horrible, no me subía la leche, Max tenía infección de orina y casi no comió en 3 días. Probamos todo con las pediatras del hospital durante 15 días pero fue imposible. Salí con mixta pero no era suficiente ni para una toma».

Para Andrea la lactancia ha sido todo mucho más sencillo. A pesar de que su parto ha sido por cesárea, sus dos hijos se han enganchado muy bien y la subida de la leche ha sido relativamente rápida. Además en el hospital pudo contar con la orientación de la matrona, así que por esa parte todo perfecto.

lactancia y maternidad

Analia nos cuenta «Apenas nacida Ekaterina empezó a succionar muy bien y yo esperaba sentir dolor de la bajada de la leche como me habían dicho pero no sentí nada. La mayor dificultad fue que mis pezones se formarán, eran muy pequeños y tuve que usar pezoneras las primeras semanas porque ella lloraba porque no podía tomar. Luego de las primeras semanas fui alternado a veces con y a aveces sin pezoneras y a la vez ayudándome con crema de caléndula ya que ardía un poco. Ekaterina solo tomó biberón porque necesitaba recuperar el peso de nacida y luego de 20 días no quiso más.

La lactancia de Leonor «Empezó bien la primera semana, después el agarre fue a peor y tras probar mil cosas e ir a mil grupos, especialistas, etc (incluyendo el corte de frenillo), se solucionó solo con el tiempo (tres meses tardamos). Se le escapaba el pezón porque su boca era muy pequeña». Gracias a la ayuda de su matrona, un grupo de lactancia y una asociación obtuvo la ayuda necesaria para poder seguir adelante.

El inicio de lactancia de Rocío «fue maravilloso. Al salir del quirófano y subirme a planta ya me estaban colocando al bebé al pecho. Me lo quisieron quitar para que descansara y durmiera un poco, pero dije que no, que quería dormir con él. Siempre me habían dicho que con cesárea costaba más la subida y no quería que así fuera. Y tomó pecho hasta que yo empecé a trabajar. A los 2-3 días de volver a trabajar empezó a rechazarlo». También nos cuenta que «en el hospital se portaron bastante bien respecto al tema lactancia y un par de veces visité un grupo de apoyo a la lactancia, pero creo que era más por hacer tribu que por la necesidad de consejos en sí. Luka me lo puso todo muy fácil desde el principio hasta el final.

Gemma nos cuenta una experiencia que nos recuerda que la lactancia puede ser muy dura: «Le doy el pecho y desde poco antes de los 6 meses hemos empezado con la alimentación complementaria (hacemos baby led weaning).

El inicio a la lactancia fue complicadísimo, muy duro. Tuve mucho dolor hasta los 2 meses y casi medio de Júlia. Después fue disminuyendo y aunque no se me ha ido del todo, ya no es lo que era y se puede soportar (casi siempre). Teníamos varias referencias por si había problemas, pero es que hemos pasado de todo: comadronas, grupos de lactancia, osteópata, por la consulta de Carlos González (pediatra experto en lactancia) y Luís Ruíz (pediatra experto en frenillo), le cortaron el frenillo (un poco al salir del hospital y tres semanas después Luís Ruiz).. Ha sido una odisea y a pesar de todo, no mejoraba. Me diagnosticaron el síndrome de Reynaud en el pezón (falta de riego sanguineo) y me recetaron un medicamento que no llegué a tomarme por los efectos secundarios. Y aquí seguimos, con lactancia a demanda y la AC! Además fue muy duro porque Júlia era muy demandante, pedía a menudo y se estaba hora o hora y medio al pecho y quizás después, pasaba media hora y volvía a querer. Todo eso con dolor, notaba como si me clavaran agujas a cada succión. No era dolor al principio y ya, era durante toda la toma y al final cuando terminaba, el dolor me cruzaba hasta la espalda. Fuera de casa le daba igual, a pesar del dolor, y igual seguimos ahora, pero por suerte las tomas son mucho más cortas ahora. Desde los 4-5 meses que mama en minutos. Solo se está más si se quiere dormir o calmar.
Le tuve que dar suplemento hacia la tercera semana porque perdió algo de peso. Se lo dimos de mi propia leche, que me extraía. También lo hicimos en otra ocasión más adelante en que tenía mucho dolor. Me sacaba leche y por la noche, que era cuando era más difícil de soportar le dábamos un bibe para que yo pudiera descansar el pecho al menos esa toma y así la siguiente, parecía que no dolía tanto.»

Extracción de leche

Cómo y cuándo extraer leche es un tema que suele preocupar a las madres, sobretodo si se quiere compatibilizar la lactancia con la incorporación al trabajo. Ainara tuvo que extraerse leche en el trabajo entre los 6 y 12 meses «porque sino se me ponían los pechos muy duros y lo pasaba mal; esa leche luego mi pareja se la daba al peque al día siguiente. Poco a poco fui dejando de hacerlo y como el cuerpo es listo , mis pechos ya no producen tanta leche. Ahora solo me saco en casos extremos (ha estado enfermo y he estado con el o hemos estado de vacaciones) odio sacarme leche y si hubiese tenido que sacarme mucho hubiese abandonado la lactancia. 16 meses y seguimos con lactancia materna, ¿hasta cuando? Hasta que se ca(n)se suelo decir»

Andrea, Leonor y yo misma también hemos tenido que extraernos leche, a veces para congelar. Para que os hagáis una idea sobre cuánta leche sacar con el sacaleches, la cantidad varía según cada persona, pero podríamos decir que 50-85 y hasta 100 ml. De hecho Leonor cuenta que normalmente le salen unos 50ml (sacando una vez al día) pero extrayendo varias veces al día ha llegado a sacar tomas de 90ml. Y la congela en bolsas de 50ml. Rocío se extraía unos 60 ml de cada pecho, aunque dependía de cuánto tiempo hiciera de la última vez que hubiera comido. Congelaba leche pero «el fondo que hice me duró como para dos semanas».

Sin embargo Analia tiene otra experiencia: «Como la leche de fórmula no le gusta he intentado sacarme leche de forma manual porque además algunas noches (ella solía dormir 4 o 5 horas seguidas) me dolían los pechos y me tenía que sacar . Intenté darle mi leche en biberón y tampoco quería.  Eso me limito en cuanto a que no podía ausentarme más de 3 horas de casa. Ahora puede estar un poco más de 4 horas y de noche es muy “tetadependiente”

Una «experta» en sacarse leche es Gemma: «La extracción de leche fue curiosa, la primera vez me saqué 50ml entre los dos pechos, pero la segunda y tercera vez no me salió apenas 10ml. Como era un follón lo dejé estar. Por suerte Júlia volvió a ganar peso y no nos dijeron que siguiéramos así. En la otra ocasión que tuve que hacerlo por el dolor (nos lo aconsejó una comadrona y enfermera distinta) me podía sacar bastante, uno 80-100ml en cada extracción. Estuvimos así un par o 3 de semanas, ya ni lo recuerdo… y era únicamente para la noche. La guardábamos en la nevera en los mismos bibes del extractor (tenemos el Phillips) y se lo dábamos con el Calma de Medela»

maternidad y lactancia

Cada cuánto alimentar a tu bebé

Andrea ha dado el pecho hasta los 7 meses y ahora está con biberón. Eso sí, «hasta los 6 meses cada 2 horas como mucho 3 horas tenía que comer. A partir de los 6 meses ya cambia todo al meter los alimentos. Come despacio pero sin pausa… En el pecho igual si que tardaba 30 minutos comiendo»

Sin embargo la frecuencia de las tomas es diferente en lactancia artificial, no es «a demanda». «Al principio comía cada 3h, es a lo que le acostumbraron en neonatos y así estuvimos el primer mes y medio» nos cuenta Almudena. «Luego le dejamos a demanda y las tomas se fueron espaciando, ahora come cada 4h excepto por la noche. Eso sí, es un zampón, el bibe en 3-4 minutos, ahora ya estamos también con alimentación complementaria»

La hija de Analia actualmente con 10 meses toma unas 5/6 veces de día y de noche duerme con la teta pero toma unas 2/3 veces por la noche: «El resto es puro “teteo”. Ahora que ella almuerza/merienda (colación)/ cena toma más pausado pero sigue pidiendo bastante»

Además su hija es bastante dependiente: «Recién nacida pedía comer todo el día. A partir de la primera semana cada 2-3 horas hasta hoy. A veces en la noche hace algún tirón más largo. Ahora está empezando a espaciar las tomas durante el día, porque se distrae con todo. Al menos las tomas son de 10 minutos aproximadamente»

Rocío nos cuenta que  «en el hospital y los primeros días en casa, casi no me levantaba de la cama. Todo el tiempo con él pegado a mi. A partir de los 10 días ya fui marcando algo de ritmo y me pedía cada 2.3 horas. A partir de los 2 meses por la noche ya aguantaba unas 4 horas. Y a partir de los 4 pasó a sólo un despertar nocturno. A los cinco meses y medio él mismo dijo que se acababa. Eso sí, hacía tomas muy largas. De esas que la gente te dice ya no está cogiendo nada, pero que tú sabes que él necesita estar ahí»

Consejos de lactancia

Para finalizar este post, que está quedando largo largo, compartimos una serie de reflexiones y consejos para la lactancia:

Ainara: Creo que la información es poder y hay que informarse. Si acudimos a nuestro pediatra y en vez de asesorarnos en problemas de lactancia materna nos dice «dale una papilla o dale un biberón que total no le va a pasar nada», entonces creo que tenemos que hacer 2 cosas: cambiar de pediatra y buscar un asesor de lactancia, nadie como ellos para poder ayudarnos con los problemas de lactancia materna. Muchos de los problemas no se solucionan dejando de dar el pecho sino buscando soluciones a lo que puede ser. No todo el mundo puede o quiere dar el pecho, perfecto, pero si quieres y encuentras un problema.. ¡entonces busca ayuda! Alguien que te asesore con tus problemas y entre todos seguro que podéis encontrar una solución sin tener que recurrir al biberón.

Almudena: para nosotros llevar la comida fuera de casa es en este caso más complicado. Nos apañamos con agua caliente en termos y polvos en dosificadores». Para ella lo más difícil de la lactancia ha sido  «todo, yo siempre dije que pecho a saco y ahora por mis circunstancias doy gracias el bibe y le veo muchísimas cosas buenas.»

Andrea: Y aunque su experiencia con la lactancia parezca idílica no lo es: nos confiesa que lo más difícil ha sido «tener que dormir 3 meses sentada con el peque en la teta porque con los cólicos era imposible moverlo o dejarlo en la cuna, se despertaba siempre».

Analia: Durante el embarazo había leído sobre lactancia, luego en las primeras consultas en el pediatra me habían dado «horarios»  que respeté hasta que ella recuperó el peso y un poco mas pero luego me di cuenta que estaba enloqueciendo nuevamente con los comentarios de…»dale cada 3 horas», «después de los 15 minutos no alimenta», etc. Me fue mejor cuando dejé de pensar en horarios y comencé a hacerlo a demanda…así hasta ahora. 

Leonor: Lo peor fueron «Los 3 primeros meses de mal agarre. No conseguí que nadie me diera solución, a pesar de ir a mil sitios. Menos mal que ella cogía peso…pero yo tenía los pezones fatal y ella muchos gases».
Rocío: A los 3 meses y medio tuvo una infección de orina y perdió algo de peso. La pediatra nos recomendó que empezara a darle suplementos. No sé…. a día de hoy y viendo cómo evoluciona el niño creo que hubiera seguido solo con pecho, pero en aquel momento y ante el miedo de que le pasara algo dije que sí y comenzamos con la lactancia mixta.  Para mi la lactancia ha sido una etapa maravilloso, lo más difícil cuando él me dijo que no quería más. Estaba tan feliz con sus bibis, pero yo sentía que había algo que ya se había acabado para siempre. Lo pasé bastante peor yo que él.
Gemma: Lo más dificil de la lactancia ha sido el dolor y a veces, las informaciones contradictorias que nos daban. En el hospital mismo, una vez en planta, cada enfermera que entraba en la habitación me decía una cosa distinta. Y yo no podía con el dolor. En cambio las comadronas y el personal de sala de partos del hospital, un 10. La comadrona que me llevó el embarazo y nos siguió viendo después, también genial. Al final, la conclusión a la que yo había llegado después de todo, y que también me dijo una de las ultimas comadronas que me vio es que tengo el pezón hipersensible y que probablemente mi lactancia no sería una lactancia «normal», que siempre notaría algo de dolor. Así que creo que en cuanto lo asumí (y Júlia y su boquita creció), creo que empezó a mejorar todo 🙂

Contadme vosotras, ¿cómo ha sido vuestra lactancia? ¿Tenéis alguna duda? ¿Algo que queráis compartir?

2 comentarios en “Maternidad y lactancia – Experiencias reales”

    • Pfff, yo creo que la huelga de lactancia puede ser de lo peor…pero el mal agarre también tela. Pero en fin, ahora puedes mirar atrás y decir que lo superaste!!

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